6 abril, 2026
(Fabián Robles/6 de abril 2026) El gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros, a través de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Vivienda (SOTyV), “refriteó” el proyecto denominado “Tlaxcala, reconocimiento a sus mujeres” y ahora presentó como idea propia el Programa de Equidad Territorial con Perspectiva de Género, a través del cual impulsará calles con nombre de mujeres que busca reducir brechas históricas y visibilizar el papel de ellas en la vida pública de la entidad.
La administración estatal hizo el anuncio de ese programa a través de un comunicado de prensa en el que no hace alusión alguna al proyecto puesto en marcha hace cuatro años por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala (CEDH) y la Asociación Mexicana de Urbanistas (AMU) delegación Tlaxcala.
En su boletín, las autoridades estatales tampoco refirieron la fuente de información de la que retomaron los datos para sustentar “su” programa definido como “una estrategia que reconoce al territorio —barrios, comunidades, ciudades y regiones— como un espacio clave para avanzar en la igualdad sustantiva.

El 24 de marzo de 2022 autoridades de 22 de los 60 municipios de la entidad suscribieron una carta compromiso de adopción del proyecto “Tlaxcala, reconocimiento a sus mujeres”, con el objetivo de socializar e impulsar trabajos que favorezcan su reivindicación en los espacios públicos, mediante una estrategia de reconocimiento y nombramiento urbano.
La firma de ese documento se dio luego de conocer los resultados de un estudio que evidencia que sólo el dos por ciento de la totalidad de las calles en el estado tiene nombre de mujeres, siendo además calles cerradas, privadas o de dimensiones cortas; mientras que el 17 por ciento son avenidas, calles principales y bulevares que llevan nombres de hombre.

En ese trabajo —realizado por la Asociación Mexicana de Urbanistas— se precisaba que, hasta el primer trimestre de 2022, el 38 por ciento de calles en la entidad no tenía nomenclatura, por lo que la propuesta dada a conocer a los ayuntamientos es que lleven nombres de mujeres que no han sido reconocidas pero que han aportado a las comunidades, al estado y al país desde diferentes ámbitos, como el cultural, social, científico, deportivo y artístico.
Esa carta compromiso fue firmada por presidentes municipales de Calpulalpan, Chiautempan, Axocomanitla y Sanctórum, así como regidores de Atltzayanca, Amaxac de Guerrero, Apizaco, Atlangatepec, Cuapiaxtla, El Carmen Tequexquitla, Emiliano Zapata, Hueyotlipan, Ixtacuixtla, Ixtenco, Nanacamilpa, Natívitas, Nopalucan, San José Teacalco, Tetla de la Solidaridad, Tetlatlahuca, Tzompantepec, Zacatelco, Lázaro Cárdenas, Contla de Juan Cuamatzi, Yauhquemehcan y Xiloxoxtla.
Aquel entonces, la presidenta de la CEDHT, Jakqueline Ordóñez Brasdefer, explicó que el compromiso referido se enmarca en dos objetivos sostenibles de la agenda 2030 de Naciones Unidas: igualdad de género para empoderar a mujeres y niñas; y ciudades y comunidades sostenibles, que pretende lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.
En su momento, la presidenta de la Asociación Mexicana de Urbanistas delegación Tlaxcala, Laura Guevara González, explicó que el propósito de la carta compromiso es dar reconocimiento a mujeres destacadas, pero también que el estado sea pionero en este tipo de política pública en México.
A mediados de julio de 2022, autoridades de otros 13 municipios se sumaron a ese proyecto: Benito Juárez, Cuaxomulco, Españita, Tlaxcala, Huamantla, La Magdalena Tlaltelulco, Ayometla, Muñoz de Domingo Arenas, San Lucas Tecopilco, Santa Cruz Tlaxcala, Apetatitlán, Tlaxco y Xaloztoc.
El proyecto referido fue presentado por la ombudsperson en el Congreso Internacional del Programa Regional de Apoyo a las Defensorías de Pueblos de Iberoamérica (PRADPI) y el Congreso de la Alianza Global del Ombudsperson Local (AGOL), llevado a cabo en Madrid España, donde la CEDHT obtuvo un reconocimiento por buenas prácticas sostenibles de lo local a lo global.
SANCTÓRUM
En agosto de 2022, Sanctórum de Lázaro Cárdenas fue el primer municipio en hacer realidad la carta compromiso referida, al reconocer a mujeres ilustres dándoles su nombre a las calles que carecían de nomenclatura.
Aquel entonces la presidenta municipal, Verenice García Zaldívar, junto con la ombudsperson, encabezó el acto protocolario en el que colocaron las placas que dan identidad con nombre de mujer a las vialidades, una de las cuales ahora se conoce como Ofelia Cova Juárez, luchadora social originaria de Sanctórum que dedicó toda su vida a buscar el bien social, además de ser partícipe en organizaciones civiles nacionales e internacionales a favor de los derechos de las personas y temas ambientales.
Hasta antes de esa decisión, en la cabecera municipal únicamente existían dos calles con nombres femeninos: Josefa Ortiz de Domínguez y Malintzi en la comunidad de Francisco Villa.
En noviembre de 2022, Nanacamilpa de Mariano Arista se convirtió en el segundo municipio en sumarse a ese proyecto: dos nuevas calles de la comunidad de Lira y Ortega fueron nombradas “Margarita Neri” y “Sara Perales”.
Vianey Valencia López, entonces síndica de ese municipio, reconoció que, hasta antes de esa determinación, ninguna calle de esa demarcación llevaba el nombre de mujer.

CHIAUTEMPAN
A partir del 30 de noviembre de 2023, el cabildo acordó que al menos 50 calles de Chiautempan llevarían los nombres de mujeres destacadas de ese municipio que, de esta manera, serán recordadas por haber aportado a sus comunidades su trabajo en beneficio de la colectividad, y ser referente para inspirar a más niñas y jóvenes.
En un comunicado, la CEDHT informó que el cabildo chiautempense avaló que a ese medio centenar de calles se les asignara el nombre de una mujer destacada del municipio; sin embargo, omitió mencionar al menos una de ellas, con lo que invisibiliza sus logros.
La decisión se dio como parte del programa “Chiautempan reconociendo a sus mujeres, Las mujeres toman las calles” que tuvo el apoyo de la entonces séptima regidora y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos e Igualdad de Género, Dulce Iris Lima Corona.
Hasta antes de esa fecha, en el municipio de Chiautempan solo 16 calles tenían nombres de mujeres como Avenida Malintzi (seis), calle Jazmín (dos) y se identificaban otras como Ignacia Ahuatzi, Úrsula Gómez, Profesora Julia Ahuatzi Teomitzi, Beatriz Paredes Rangel, Beatriz Márquez, Magdalena, Josefa Ortiz de Domínguez y Santa Cruz.
Sin embargo, con el apoyo en su momento del presidente municipal Gustavo Jiménez Romero y de los integrantes del cabildo, se determinó que 19 calles de la comunidad de Santa Cruz Guadalupe, nueve de Guadalupe Ixcotla, siete de San Rafael Tepatlaxco, seis de Muñoztla, tres de Cuahuixmatlac, tres de Xaxala, dos de Tlalcuapan y una de Texcacoac, que no tenían nomenclatura, fueron reconocidas con nombres de mujeres destacadas.

“REFRITO” DEL GOBIERNO MORENISTA
Ahora, en “su” Programa de Equidad Territorial con Perspectiva de Género, una estrategia que reconoce al territorio —barrios, comunidades, ciudades y regiones— como un espacio clave para avanzar en la igualdad sustantiva, el gobierno de Lorena Cuéllar dice que “se plantea que la planeación urbana y la organización del espacio público no solo respondan a criterios técnicos, sino también a las necesidades diferenciadas de mujeres y hombres, integrando la equidad como eje transversal del desarrollo”.
En un supuesto “diagnóstico estatal” que presume la Secretaría de Ordenamiento Territorial, “se evidencia una brecha significativa: de las 37 mil 418 vialidades registradas en Tlaxcala, apenas el 2 por ciento cuenta con nombres femeninos, mientras que el 17 por ciento corresponde a denominaciones masculinas y un 38 por ciento ni siquiera tiene asignado un nombre”.
Sin citar la fuente de la que obtuvo la información, la dependencia añadió que el 55 por ciento de las vialidades remite a nombres de hombres, fechas o eventos históricos, lo que refleja la no visibilización de las aportaciones de las mujeres en el espacio público.
En el boletín respectivo, el titular de la dependencia, David Guerero Tapia, “explicó que se identificaron municipios con mayor área de oportunidad para intervenir en la nomenclatura urbana y avanzar en el reconocimiento de las mujeres”.
En el caso de Yauhquemehcan, el supuesto diagnóstico “revela que el 46 por ciento de las vialidades no cuenta con nombre, mientras que solo el dos por ciento tiene denominaciones femeninas y el ocho por ciento corresponde a nombres masculinos. En términos absolutos, apenas 32 vialidades llevan nombre de mujer, frente a 131 con nombre masculino, 699 en otras categorías y 797 sin nomenclatura, además de 74 sin datos.
Una situación similar, refiere el comunicado, se observa en el municipio de Tlaxcala, donde el 25 por ciento de las calles carece de nombre, el 17 por ciento corresponde a nomenclatura masculina y únicamente el 2 por ciento visibiliza a mujeres. Esto representa 78 vialidades con nombre femenino, frente a 552 masculinas, mil 661 en otras categorías, 808 sin nombre y 126 sin datos, lo que confirma que incluso en zonas con mayor consolidación urbana persiste una baja representación de referentes femeninos en el territorio.
Ante este panorama, “la estrategia estatal plantea una ruta de trabajo progresiva que inicia con el diagnóstico de la nomenclatura existente, seguida de la integración de listados de nombres femeninos y la definición de criterios de asignación conforme a la normativa municipal. Posteriormente, se contempla la consulta y participación social, el dictamen técnico-jurídico, la aprobación en cabildo, el registro oficial ante el INE e INEGI con acompañamiento de la SOTyV y, finalmente, la implementación física de la nomenclatura en campo”.
Más allá de la denominación de calles, según la dependencia, “esta política pública busca resignificar el espacio urbano como un vehículo de memoria colectiva y reconocimiento. Bajo este enfoque, las placas de las calles podrán convertirse en pequeñas reseñas sobre la aportación de las mujeres en los ámbitos social, cultural, científico, político y económico, fortaleciendo la cohesión social y promoviendo una cultura de inclusión donde la equidad también se refleje en el territorio”.
Según datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi, en Tlaxcala solo el 2% de la totalidad de las calles tienen nombres de mujeres siendo además cerradas, privadas o espacios de dimensiones cortas, mientras que el 17% son avenidas, incluso en municipios como Benito Juárez, Emiliano Zapata y Santa Cruz Quilehtla —al menos hasta ese año — ninguna calle llevaba nombre de mujer.