23 octubre, 2026
(Faro Noticias/23 de octubre 2026) De los 30 mil 013 menores de entre 5 a 17 años de edad que realizaban trabajo infantil en Tlaxcala en 2025, al menos 25 mil 850 tenían ocupaciones no permitidas; es decir, se dedicaban a actividades que la legislación federal en la materia considera “peligrosas y no aptas para que las lleven a cabo niñas, niños y adolescentes.
Según el Inegi, en términos generales el año pasado el trabajo infantil en el estado registró una tasa de participación de 12.8 por ciento entre ese sector de la población, lo que reflejó un crecimiento de 2.8 puntos con respecto de 2022.
También la tasa de ocupación no permitida mostró un aumento de 1.8 por ciento en 2025 con relación a lo registrado en 2022, según resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil.
Así, Tlaxcala se ubicó entre las entidades con tasas de trabajo infantil más altas del país, incluso por arriba de la nacional que durante 2025 fue de 12.6 entre la población de cinco a 17 años de edad. El primer lugar fue ocupado por Guerrero con 22.6, mientras que la entidad gobernada por Lorena Cuéllar Cisneros registró 12.8.
Con relación a la ocupación no permitida, la entidad también se encontró en los diez estados de la República con tasas más altas que el promedio nacional (6.6) que fue de 8.0, incluso muy por arriba que la registrada por Ciudad de México (4.2) y el Estado de México (4.0).
Durante el año pasado a nivel nacional la población de 5 a 17 años en ocupación no permitida se concentró principalmente en el trabajo subordinado y remunerado, que representó 56.9 % del total; siguieron el trabajo no remunerado (35.0 %), y el trabajo por cuenta propia (8.0 %).
Los resultados según los sectores de actividad económica indicaron que la ocupación no permitida se concentró en el sector agropecuario (27.7 %), en el de servicios (27.3 %) y en el de comercio (24.5 %).
El principal motivo por el que la población de 5 a 17 años realizó una ocupación no permitida fue por gusto o solo por ayudar, con 30.6 % del total. Siguieron pagar la escuela y/o cubrir sus propios gastos (22.4 %), el pago de deudas, no estudiar u otras razones (15.2 %) y aprender un oficio (14.9 %). Asimismo, 9.8 % señaló la necesidad del hogar de contar con su trabajo y 6.6 %, la necesidad de su aportación económica.
En relación con las consecuencias que tendría para el hogar que la población de 5 a 17 años en ocupación no permitida dejara de trabajar, 41.7 % señaló que no habría consecuencias. Entre quienes identificaron alguna repercusión, 24.3 % indicó que el hogar tendría que destinar ingresos para cubrir los gastos de la niña, niño o adolescente; 11.8 % señaló una afectación al ingreso del hogar y 8.4 %, una mayor carga de trabajo para las y los demás integrantes.
Entre la población de 5 a 17 años en ocupación no permitida, la principal consecuencia personal señalada ante la posibilidad de dejar de trabajar fue no disponer de dinero para diversión o gastos, con 24.0 por ciento. Siguieron no tener dinero para vestirse y calzarse, con 20.1 %, y no aprender un oficio, con 12.5 por ciento. Por su parte, 25.7 % declaró que dejar de trabajar no tendría consecuencias.