6 mayo, 2026
(Fabián Robles/6 de mayo 2026) Aunque resultados de varias encuestas revelan que no alcanza la aprobación a su mandato de la mayoría de los tlaxcaltecas, e incluso en varios de esos ejercicios se ubica en el sótano nacional, ahora Lorena Cuéllar Cisneros presumió que en la más reciente medición de Demoscopia Digital por primera vez en lo que va de su gestión alcanzó una calificación aprobatoria de 61.3 por ciento.
A través de la Coordinación de Comunicación (CCOM), el gobierno lorenista difundió los resultados de ese ejercicio demoscópico correspondientes a abril y que la ubican en la posición número 13 en el ranking de gobernadores que es encabezado por el hidalguense Julio Menchaca con 70.1 por ciento de aprobación, mientras que el último lugar es ocupado por Maru Campos de Chihuahua con el respaldo de 45.3 de sus paisanos.
De acuerdo con el traking mensual de Demoscopia Digital —que realiza desde octubre de 2022, cuando obtuvo una calificación de 37.2— esta es la primera ocasión en que la expriista rebasa el 60 por ciento de aprobación.
De todas esas mediciones mensuales, fue en enero de 2024 cuando la morenista alcanzó su calificación más baja al lograr una calificación aprobatoria de solo 30.6 por ciento de los encuestados.
A partir de agosto de 2025 —después de una serie de altibajos registrados desde octubre de 2024 cuando logró 34.2 por ciento— Cuéllar Cisneros comenzó a escalar en medio de una variación de cifras, hasta que diciembre pasado cerró con 56.2 por ciento.
Enero de este año la gobernadora de Tlaxcala inició con una calificación aprobatoria de 58.4 por ciento en la encuesta de Demoscopia Digital, aunque en febrero cayó a 55.6 y en marzo repuntó a 57.2 por ciento.
Apenas a mediados de noviembre pasado la mandataria fue cuestionada por reporteros sobre los resultados adversos que, según varias casas encuestadoras, la ubicaban en los últimos lugares del ranking nacional de gobernadores.
Entonces, Lorena Cuéllar puso en tela de juicio el rigor metodológico de esos ejercicios y desestimó esas mediciones y señaló que “no gobierna con base en encuestas”, sino en resultados.
Hoy, de manera contradictoria, la Coordinación de Comunicación presume los resultados porque ahora sí le son favorables, pero cuando le fueron adversos ni siquiera los mencionaba.